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Avances en la legislación de protección de secretos comerciales en China y estrategias de prevención para empresas multinacionales

Avances en la legislación de protección de secretos comerciales en China y estrategias de prevención para empresas multinacionales

Estimados inversores y colegas del mundo hispanohablante. Les habla el Profesor Liu, de Jiaxi Finanzas e Impuestos. Llevo más de una década acompañando a empresas internacionales en su travesía por el complejo, dinámico y fascinante ecosistema empresarial chino. Si hay un tema que, en los últimos años, ha pasado de ser una preocupación técnica en los departamentos legales a convertirse en un asunto estratégico de primer orden en las juntas directivas, ese es la protección de los secretos comerciales. La percepción externa a veces se queda anclada en estereotipos, pero la realidad sobre el terreno ha evolucionado a un ritmo vertiginoso. Hoy, China no solo ha construido un marco legal robusto en esta materia, sino que lo está aplicando con una firmeza y sofisticación crecientes. Para cualquier multinacional que opere o invierta aquí, entender estos "Avances en la legislación de protección de secretos comerciales en China y estrategias de prevención" no es una opción, es una necesidad imperiosa para salvaguardar su ventaja competitiva más preciada. En este artículo, basándome en mi experiencia práctica, desglosaremos este panorama legal en evolución y, lo más importante, traduciremos estas normas en acciones concretas y defendibles para su empresa.

Un Nuevo Marco Legal Integrado

El punto de inflexión más significativo llegó con la enmienda de la Ley de Secretos Comerciales de la República Popular China, efectiva desde el 1 de octubre de 2019, y su posterior interpretación judicial a través de las "Disposiciones judiciales sobre varios asuntos relativos a la aplicación de la ley en el juicio de casos civiles de infracción de secretos comerciales" del Tribunal Popular Supremo en 2020. Antes, la protección era fragmentada, repartida entre leyes de competencia desleal, laboral y penal. Ahora, tenemos un estatuto central, ampliado y preciso. La definición de "secreto comercial" se expandió más allá de la fórmula clásica de "información no pública, con valor comercial y sujeta a medidas de confidencialidad". Se incluyeron explícitamente, por ejemplo, los "datos comerciales" derivados del big data y la inteligencia artificial, un reconocimiento vital para la era digital. Además, se invirtió la carga de la prueba en ciertos aspectos, facilitando la posición del demandante. En un caso que manejamos para un cliente del sector químico especializado, esta clarificación fue crucial. El ex-empleado argumentaba que la fórmula que había usado era conocimiento general de la industria. La nueva ley nos permitió estructurar la demanda centrándonos en las medidas de confidencialidad razonables que la empresa tenía implementadas (accesos restringidos, registros de consulta, acuerdos de confidencialidad específicos), lo que finalmente inclinó la balanza a nuestro favor. Ya no basta con decir "esto es secreto"; hay que demostrar un sistema para protegerlo.

Avances en la legislación de protección de secretos comerciales en China y estrategias de prevención para empresas multinacionales

Este marco no opera en el vacío. Se complementa con disposiciones en la Ley de Contratación Laboral, que regula las cláusulas de no competencia y confidencialidad, y con un Código Penal revisado que baja los umbrales para la imputación de delitos por robo de secretos comerciales, incluyendo ahora actos realizados por "medios desleales" de forma más amplia. La creación de tribunales especializados en propiedad intelectual en ciudades como Beijing, Shanghai y Shenzhen ha profesionalizado aún más la adjudicación de estos casos. La sensación en el terreno es que, hoy por hoy, el sistema judicial chino tiene tanto las herramientas como la voluntad de proteger los secretos comerciales, siempre y cuando la empresa titular pueda demostrar que ha actuado con la debida diligencia. Es un cambio de mentalidad: de una protección reactiva y a menudo ineficaz, a una cultura de prevención y gestión de riesgos proactiva.

La Clave: Medidas "Razonables"

Si tuviera que quedarme con un solo concepto que las multinacionales deben grabar a fuego, es el de "medidas de confidencialidad razonables". La ley china es clara: la información, por valiosa que sea, no se considera un secreto comercial a menos que su titular haya adoptado "medidas correspondientes de confidencialidad". La ambigüedad, y a la vez la clave, está en la palabra "razonables". No se exige una fortaleza inexpugnable, sino una protección proporcional al valor de la información y al contexto de la empresa. En mi trabajo diario, veo dos extremos: empresas globales que trasplantan sus políticas de matriz de 100 páginas sin adaptarlas al contexto laboral y legal chino (y que luego son inaplicables), y pymes que solo tienen un acuerdo de confidencialidad genérico firmado al entrar, sin más. Ambos enfoques son peligrosos.

¿Qué considera "razonable" un tribunal chino? Basándome en casos recientes y en las directrices judiciales, podemos listar medidas escalonadas: 1) Delimitación física y técnica: control de accesos a áreas sensibles, segregación de redes informáticas, encriptación de datos, marcas de agua en documentos, registros de acceso y copia. 2) Delimitación contractual: acuerdos de confidencialidad (NDA) no solo con empleados, sino con socios, proveedores y contratistas; cláusulas de no competencia (recordando que deben incluir una compensación económica al empleado durante el periodo de restricción, según la ley laboral); y acuerdos específicos para proyectos de I+D. 3) Delimitación administrativa: manuales de cumplimiento y políticas internas claras y comunicadas, formación periódica a los empleados (¡con registros de asistencia!), y procedimientos para la salida de empleados que incluyan entrevistas de salida y la devolución formal de toda información.

Recuerdo una auditoría que realizamos para una empresa de ingeniería europea. Tenían una tecnología de sensores muy avanzada. Sus medidas técnicas eran impecables, pero descubrimos que los acuerdos de confidencialidad con los empleados de la planta de producción eran los mismos genéricos que usaban en todo el mundo, sin especificar los procesos críticos de esa fábrica. Además, no había un programa de formación regular. Trabajamos con ellos para crear una "clasificación de información" a tres niveles (Pública, Interna, Confidencial/Secreta), asociando a cada nivel un conjunto de medidas. Luego, adaptamos los contratos y lanzamos un programa de capacitación obligatorio con casos prácticos locales. Este enfoque por capas es lo que los tribunales están buscando. No es un gasto, es la prima de seguro más importante para su propiedad intelectual en China.

El Desafío de la Fuga Interna

Las estadísticas son elocuentes: la inmensa mayoría de los casos de violación de secretos comerciales en China, como en el resto del mundo, involucran a empleados, ex-empleados o socios comerciales. La movilidad laboral es alta, y la tentación de llevarse "know-how" a un nuevo empleo o para iniciar una competencia es un riesgo constante. La legislación ha reforzado las herramientas contra esto. Por un lado, las cláusulas de no competencia son exigibles, pero con matices importantes. Según la Ley de Contratación Laboral, para que sean válidas, deben limitarse a personal de alto nivel, personal técnico y otros con obligaciones de confidencialidad, el plazo no puede exceder los dos años, y la empresa debe pagar una compensación mensual al empleado durante el periodo de restricción. Si no se paga, la cláusula es nula. He visto muchas empresas caer en esta trampa: incluyen la cláusula pero luego no presupuestan o no ejecutan los pagos, dejándolas indefensas.

Por otro lado, la vía penal se ha vuelto más accesible. El estándar para iniciar una investigación policial por robo de secretos comerciales se ha reducido, y las sanciones son severas, incluyendo penas de prisión. Sin embargo, para que la policía acepte el caso, la empresa necesita presentar una prueba prima facie sólida. Aquí es donde la documentación interna es vital. No se puede acudir a las autoridades solo con sospechas. Se necesita demostrar: la existencia del secreto (mediante descripciones técnicas, registros de desarrollo), su valor económico, las medidas de confidencialidad tomadas, y una evidencia concreta de la conducta ilícita (por ejemplo, correos electrónicos, testimonios, o la similitud abrumadora entre el producto del ex-empleado y el propio). En una ocasión, ayudamos a un cliente de la industria farmacéutica a recopilar esta "caja de herramientas" de evidencias antes de presentar la denuncia. El proceso fue meticuloso, pero resultó en una rápida intervención de las autoridades y en la recuperación de los datos. La lección es clara: la prevención documental es la mejor aliada de la acción legal posterior.

Protección en Colaboraciones y Cadenas de Suministro

El modelo de negocio en China a menudo implica cooperación estrecha con socios locales, joint ventures, contratistas de fabricación (OEM/ODM) y una extensa cadena de suministro. Este es un campo minado para la fuga de secretos comerciales si no se gestiona con cuidado. La ley reconoce la responsabilidad de terceros que, sabiendo o debiendo saber que poseen información obtenida ilícitamente, la adquieren, usan o divulgan. Por tanto, la diligencia debida (due diligence) sobre los socios potenciales es el primer paso. Pero va más allá.

Los acuerdos contractuales con estos terceros deben ser específicos y robustos. Un NDA genérico no sirve. Debe definir con precisión qué información se considera confidencial en el marco de ese proyecto concreto, establecer los límites de uso, los procedimientos para manejar la información (incluyendo su destrucción o devolución al finalizar la colaboración), y estipular claramente los derechos de propiedad intelectual sobre cualquier mejora o desarrollo derivado. Un error común que encuentro es que las multinacionales, en su afán por cerrar un acuerdo de fabricación, ceden en estos puntos "legales", pensando que son secundarios. Luego, años después, descubren que su producto está siendo fabricado y vendido por una empresa casi idéntica creada por el ex-socio. Es fundamental realizar auditorías periódicas de cumplimiento de estos acuerdos, verificando in situ cómo se almacena y protege la información compartida. La confianza es buena, pero el control es necesario.

Recolección de Evidencias y Acción Legal

Cuando se descubre una posible violación, el tiempo es oro y la forma de actuar es crítica. Un error en los primeros pasos puede arruinar cualquier posibilidad de éxito legal. Lo primero es preservar las evidencias de manera forense. Esto significa actuar de forma que la evidencia sea admisible en un tribunal chino. Por ejemplo, si se sospecha que un empleado ha descargado datos confidenciales en una unidad USB, no basta con confiscar el USB de cualquier manera. Se debe seguir un protocolo interno preestablecido, con testigos, actas de incautación firmadas, y, idealmente, con la asistencia de un notario público para realizar una "notarización de preservación de evidencias", un procedimiento muy respetado por los tribunales chinos. La evidencia digital (correos, registros de acceso, logs de sistemas) debe ser capturada por expertos para garantizar su integridad.

Luego viene la decisión estratégica: ¿vía civil, administrativa o penal? Cada una tiene sus pros y contras. La vía civil busca una indemnización por daños y un cese de la infracción, pero puede ser lenta. La vía administrativa, ante las autoridades de regulación del mercado, puede ser más rápida para ordenar que cese la conducta, pero las multas pueden no ser cuantiosas. La vía penal es la más contundente, con efectos disuasorios potentes, pero requiere un umbral de prueba más alto y depende de la decisión de la policía y la fiscalía de aceptar el caso. En la práctica, una estrategia híbrida suele ser efectiva. Por ejemplo, presentar una denuncia penal para presionar y, simultáneamente, iniciar un procedimiento civil para buscar compensación. La clave es contar con un equipo legal que entienda tanto la sustancia técnica del secreto como las dinámicas procesales locales. No se puede improvisar.

Conclusión y Perspectiva

En resumen, el panorama legal chino para la protección de secretos comerciales ha madurado extraordinariamente, ofreciendo a las empresas multinacionales un arsenal de herramientas legales efectivas. Sin embargo, la efectividad de estas herramientas depende, en gran medida, de la preparación y la conducta preventiva de la propia empresa. La era de la protección reactiva y basada únicamente en acuerdos genéricos ha terminado. Hoy se requiere una gestión activa, integral y documentada de los activos de información confidencial, adaptada al contexto operativo y legal chino.

Mirando hacia el futuro, anticipo que la tendencia seguirá siendo de un endurecimiento en la aplicación y una mayor sofisticación, especialmente en áreas como la protección de datos algorítmicos, secretos comerciales en entornos de cloud computing, y los desafíos que plantea la inteligencia artificial generativa. Las empresas que integren la protección de secretos comerciales en su estrategia de riesgo y cumplimiento desde el primer día, que capaciten a sus equipos locales, y que establezcan protocolos claros y practicables, no solo minimizarán sus riesgos, sino que también fortalecerán su posición negociadora y su valor en el mercado chino. Como suelo decir a mis clientes: "En China, su secreto mejor guardado debe ser, irónicamente, el sistema que usa para guardarlo". La inversión en construir ese sistema es, sin duda, una de las más inteligentes que pueden hacer.

Perspectiva de Jiaxi Finanzas e Impuestos

En Jiaxi Finanzas e Impuestos, con nuestra dilatada experiencia en la asesoría integral a empresas extranjeras en China, entendemos que la protección de secretos comerciales trasciende lo puramente legal para convertirse en un pilar de la gestión empresarial y de la salud financiera. Una fuga de información crítica puede traducirse no solo en pérdidas de mercado y demandas costosas, sino también en un grave deterioro de la valoración de la compañía y en riesgos de cumplimiento regulatorio. Nuestro enfoque es proactivo y multidisciplinar. Ayudamos a nuestros clientes a diseñar e implementar sistemas de control interno robustos que integran la clasificación de información confidencial, la revisión y adaptación de contratos laborales y comerciales, la formación específica para equipos locales y directivos expatriados, y la elaboración de protocolos de respuesta ante incidentes. Actuamos como el puente que traduce los requisitos legales en procesos operativos prácticos y auditables, siempre con la mirada puesta en la realidad empresarial y las mejores prácticas internacionales adaptadas al contexto local. Para nosotros, proteger un secreto comercial es proteger el núcleo del valor y la ventaja competitiva de nuestro cliente en China.